IX Encuentro Regional de Escritores en Moroleòn, Guanajuato.

El encuentro comenzó por los amigosAniceto Blacazar, Jesús Zarazúa, Vicente ruíz, Paola Mares

El sábado 20 de noviembre en el Teatro de la Casa de la Cultura de Moroleón, Guanajuato, al sur del Estado, se llevó a cabo el IX Encuentro Regional de Escritores dentro del marco del II Festival de la Artes, organizado por el Consejo de Cultura de Moroleón y grupos Andamnios, en el marco del II festival de las Artes.
en dicho evento participó Jesús Zarazúa, representante, no sólo se San José Iturbide, sino del Noreste del Estado. En éste encuentro participaron diferentes escritores del centro de la república, de estados como Morelos, Michoacán y por supuesto Guanajuato.

A las afueras de la Casa de la Cultura de Moroleón

En la fotografía se observa a Don Vicente Ruíz Martínez, escritor radicado en Salamanca, cuyos libros han sido un éxito y son editados por Ediciones la Rana, Jesús Zarazúa Rangel, escritor independiente, Jesús Baldovinos, escritor de Lázaro Cárdenas Michoacan, y Roberto Hurtado, escritor de Salamanca.
Mesa de lectura en el género de Narrativa
Momento en que Jesús leyó "Doña Lencha" cuento que gustó al público presente

Los cuatro escrtitores en el Teatro de la Casa de la Cultura.
Dentro de este evento se presentó el libro de poesía "Arder" del poeta de Apaseo el Alto, Guanajuato Ramón Granados Juárez, libro que fue comentado por Jesús Zarazúa Rangel.
Los dos escritores jóvenes del estado al momento de la presentación en el Teatro de la Casa de la Cultura de Moroleón
Jesús unos momentos antes de comentar el libro de Ramón.

Nave de papel. diario Pueblo Chico. San Luís de la Paz.

MEXICANIDAD
Jesús Zarazúa Rangel

“Un nuevo día
sin saber a dónde,
en éste mundo de máquinas
soy una pieza más”.

¿Ser mexicano qué significa en quién lo es?, ¿la mexicanidad cómo se puede medir y cómo se puede mostrar?

México es magia, México es tradición, México es historia, México es hoy.

Ser mexicano dicen es un orgullo, pero lo dicen sin sentirlo, sólo se dice en el mes de septiembre y sólo se manifiesta el día del grito, ¿pero los demás días del año el que se dice ser mexicano qué es?
Cada 15 de septiembre vivimos algo que tal pare todos sentimos y es que cada que llega ésta fecha nos encontramos con que todos traen sus zarapes, rebozos, botas, sombreros y tantas cosas que significan y reflejan el esplendor de nuestra grandeza como cultura y de la cual los actuales mexicanos somos herederos pero que no hemos sabido llevarla a la cotidianeidad de nuestras vidas porque parece que únicamente nos renace cada día 15 de septiembre y los demás días del año se la pasa aguardando el momento en que le demos vida, mientras tanto se la pasa reposando en uno de los rincones íntimos de nuestra alma, pero no permanece guardada celosamente, más bien, está olvidada, se encuentra en decadencia. Pero afortunadamente cada 15 de septiembre sale de nuestros corazones para dar el grito de libertad.
Pero al mantenerla guardada y olvidada estamos renunciando a nuestra libertad, ya que para ser libres debemos traer la mexicanidad bien conciente a diario y en todas nuestras actividades para que nuestro México pueda crecer y ser un país que nos brinde verdadera libertad.



Estamos en el tan esperado siglo nuevo, es el siglo XXI, donde la tecnología, el modernismo, las nuevas olas musicales, y la invasión del plástico se han hecho presentes en cada uno de nosotros, se han convertido parte intima de nuestra cotidianeidad, han traspasado los sentidos y la piel para ser un video plasmado en el alma, un mail que el cerebro manda al corazón y donde dice lo que se debe sentir porque lo vio en la televisión y así lo dicen los comerciales; hay que comprar un sentimiento que su envoltura sea plastificada, hay que adquirir el novio, la novia de moda, compra jeans para que las mujeres más guapas te hagan caso, para que te encuentres con el coche de tus sueños lleno de aventuras eróticas, con eternas vacaciones en la playa de tus alucines, compra, compra, compra, compra no sientas nada que tu corazón es una válvula fabricada por LG, y usa pilas Duracell.
Como ves la tecnología viene a suplir todo eso que no vale, que no tiene sentido, -supuestamente- todo eso que lleva tiempo realizarlo y además dicen que es tradición y que es cultura, pero eso queda lejos, lo nuevo es lo que viene de allá, del norte, eso sí es bueno, ¿qué no has visto la tele, no has entrado al ciber-espacio? Allí se dice y se muestra lo que ha de hacerse y es la nueva cultura.

Con éstas palabras llegamos al 15 de septiembre por la noche al zócalo de cada pueblo, y cuando llega la media noche o la hora en que el alcalde da el grito, las dejamos y empezamos a gritar ¡¡viva México cabrones!!, ¿pero durante el año dónde quedo ese grito, dónde está la identificación con nuestras costumbres, dónde?

Hoy en México abundan los pájaros muertos en las canastas, en los petates, se recogen y se ponen en las vasijas que se han llenado de lagrimas a causa del olvido, se los lleva el torrente que creció con la lluvia de ideas que fueron bombardeadas desde otro punto que desconoce la sensibilidad de éste pueblo maravilloso, que agoniza en cada hot-dog, en las ideas de los súper héroes.
¿Dónde han quedado esas manos que animan el cartón, esas manos que se baten con barro, esos pies que se deslizan suavemente al ritmo musical de los violines, tambores, jaranas, arpas y esos ojos que asombrados descubren los mágicos colores del arco iris que se muestra después de cada lluvia?
Somos victimas de invasiones, nuestra sangre ha sido suprimida por coca-cola, nuestra alma se ha virtualizado en Internet, nuestras tradiciones se han convertido en circo para extranjeros, han desgarrado nuestro corazón haciéndonos ver como objetos sin valor, han deshumanizado nuestro linaje y lo han transformado en un basurero de proyectos, somos conejillos de indias a los experimentos sociales, somos blanco de sus cacerías, somos una especie que quieren extinguir y han comenzado por arrancarnos esos signos que tallados en piedra, en madera, fueron símbolo de nuestro sentir, nos identificaban con nosotros mismos. Hemos extraviado el sol, las tardes que en sus platicas trenzaban historias que los abuelos contaban, esas historias de brujas, del ánima, de la milpa, mientras las abuelas luchaban contra el fogón, la leña, el metate, el molcajete para hacer de comer, para recibir con gusto al esposo y a los hijos que dejaron el sudor en la milpa, que araron un día pensando cosechar un futuro, un mañana, un después, esos hijos, esas mujeres que en los bailes se enamoraban de la vida y se presentaban a un Dios para que les bendijera, para que los guaira y ellos crecer juntos, en la vida, en el amor.
El amor, hoy despareció, hoy se compra, hoy se vende en cualquier tienda de autoservicio, en las transnacionales, se fabrica en maquiladoras donde se explota al hombre, donde se terminan los sueños, el respirar, el sentirse bien, donde muere el buen humor y donde nacen los corajes, la desesperación, la angustia de querer y no poder escapar a esa cárcel, es donde las lagrimas sepultan el orgullo, la sensibilidad y el gusto de decir soy mexicano.

Buscando esas raíces perdidas encontré manantiales necios que no han dejado de tener y producir vida, encontré el sonido de las arpas, de las guitarras, de los violines, escuché el llamado del caracol para reunir las voces revolucionarias en un canto, para ir a la vida, para no dejar morir a éste México herido, somos bastión de lucha, somos guerreros aztecas, mayas, toltecas, chichimecas, olmecas, somos guerreros del México de hoy, somos México, somos quienes con la esencia del pasado haremos la voz de hoy. ¡no resucitaremos a nuestros muertos!, viviremos buscando nuestra vida, nuestra identidad, no nos dejaremos inundar por falsedades que nos despojan del alma, seguiremos en la embriaguez del pulque, en el cobijo de los zarapes, en la digestión de sopes, enchiladas, seguiremos en el fulgor de las fritangas, del castillo, las danzas, bailaremos junto a las mojigangas, bailaremos con banda, norteño, huapango y el mariachi dejará caer los sones al momento en que el castillo alumbrará la noche y los toritos recorrerán las plazas de todos los pueblos y nos daremos cuenta que nuestra especie resiste, de castillo en castillo, de enchilada en enchilada, de huelga en huelga, y que somos vida, somos muerte, somos Tláloc, Quetzaltcoalt y somos cristo, somos difuntos el 2 de noviembre y somos vida el 15 de septiembre. Tenemos sangre de indígena, tenemos sangre de europeos, somos mestizos, somos auténticos mexicanos, somos herederos del ayer, del sol, somos herederos del catolicismo, de las naves marítimas que se mezclan y danzan al ritmo de los violines, que danzan como venados y vuelan de la pirámide del sol a Bellas Artes, de la Catedral a el estadio Azteca, de la ciudad de México a Guanajuato.
México es magia, México es tradición, México es tierra florida, donde hay historia y vida, donde se nace y se muere a diario con la esperanza del mañana, en México hay fiesta, hay dolor, hay riqueza y hay pobreza, México es verdad y es mentira, es papel picado, leyenda, canción, charreada, ritual. México es José Alfredo, Pedro Infante, el santo, Lucio Cabañas, Genaro Vázquez, el Mosh y Marcos. México es reata, jarro, agua, calácas pero sobre todo es lo que cada uno de los que se dicen mexicanos hace de él.

Ser mexicano no es fácil, hay que reconocer las carencias de nuestro país, de nuestro gobierno, pero también hay que reconocer que no hemos sabido ser verdaderos mexicanos, hay que aceptar que nos ha faltado la decisión, el coraje para levantar la voz y ser escuchados, debemos reconocer que vivimos en constante cambio y nuestra respuesta a esto no puede ser el ritual del “haber que sale”. Debemos procurar ser parte de los cambios y los creadores de ellos.

No esperemos que lleguen fechas para conmemorar, vivamos siendo mexicanos todos los días, seamos los que a diario se la parten, porque aún creemos en México, y sabemos de su gente, de las luchas que han contribuido a que seamos lo que somos, no dejemos que la invasión de las ideas gringas aplasten las nuestras, quememos juntos el hallowen y con flores de cempasúchil adornemos nuestra casas para recibir a nuestros muertos, con rosas blancas adornemos nuestras casas para vivir en ellas. no dejemos que otras costumbres supriman la nuestra y mucho menos nos dejemos convencer y cambiarnos a ellas.

México es nuestra tierra y la mexicanidad la hemos perdido, la hemos dejado perder y tal parece que no nos interesa encontrarla y hacerla nuevamente de nosotros.
México es hoy y hoy precisamente a nosotros los actuales habitantes de ésta tierra nos toca organizar la fiesta grande del futuro, nos toca ser revolucionarios para poder llegar a ese 15 de septiembre y gritar con garganta abierta y sin resentimientos y con sinceridad “¡¡¡ viva México cabrones!!!”

Nave de Papel. Diario Pueblo Chico. No. 311. Miércoles 1o de septiembre. San Luís de la Paz.

La Fiesta Íntima de San José Iturbide
Jesús Zarazúa Rangel


Dibujo de Salvador C. Zarazúa Rangel


“Aunque hace mucho viento, es una noche muy bonita
disfruto cada momento y por eso no me meto
que al fin y al cabo el gusto, el goce quién me lo quita
y menos si ando cobijado con el manto de La Virgen de Loreto”


Pese a que la fiesta más grande de San José Iturbide es la que se celebra cada cinco de febrero, a consecuencia de el aniversario de su fundación, en la cual llegan miles y miles de gentes, algunos vuelven del Norte, otros de ciudades como Querétaro, México, Guanajuato, Guadalajara y muchos otros rincones de la república mexicana que se han convertido en tierras adoptivas para nuestra gente, ya que en esos lugares están realizando su vida, aunque muchos de ellos no lo han escogido de ese modo, sin embargo el destino es de esa manera, pero vuelven para reencontrarse no sólo con sus familiares y amigos, sino con su terruño y con ellos mismos, ya que la tierra al igual que la sangre, llama. La fiesta de febrero, se da a consecuencia de la toma de posesión del terreno en 1754 para la erección del templo parroquial, es decir la fundación de nuestro pueblo fue por motivos religiosos.

Los iturbidenses tenemos la dicha de celebrar otra fiesta, también a causa de motivos religiosos y es precisamente el ocho de septiembre, día la Virgen de Loreto, la cual se lleva a cabo en el Templo de la Santa Casa, el cual está ubicado en pleno centro, a una cuadra del Templo Parroquial, sin embargo, esta fiesta tiene algo que la hace diferente a la de febrero, aún sin llegar a ser acaudalada, llena de jolgorios, es una fiesta que contrasta a la calle Allende (avenida en la que se encuentra ubicada), ya que la cotidianidad del diario, la cercanía con las casetas de teléfono, los bancos, el Internet, las grandes papelerías y por supuesto el diario trajín de los automóviles que se ven muy cotidianamente enfrascados, haciendo de ese modo a ésta calle, una calle conflictiva, difícil de transitar, sin embargo, los días siete y ocho de septiembre, la calle Allende cambia los autos por puestos, la gente entra en un juego de ir y venir, de ver, escudriñar los puestos y comprar. El aroma a fritangas se siente por toda la avenida, el viento goza dándole vida a los adornos de color azul y blanco, la banda de viento suelta sus acordes desde muy temprano, comienza junto al repicar de la mañana que anuncia algo, algo que tiene vida y que está por explotar junto a la pólvora de los cuetes que anuncian el rosario de la aurora. Después de manera espontánea la vida se desarrolla y se llega una extraña melancolía, un recuerdo a algo más que puestos de pan y tacos, va más allá del ruido que puedan ocasionar los discos piratas y el cuchicheo incesante de la gente, va hasta tocar el hueso de la devoción, hay misa, rosarios, confirmaciones y la gente acude con gusto, con ganas de encontrarse frente al creador a través de la intersección de la Virgen que habita esta Santa Casa.

El Templo de la Santa Casa, es una construcción que se comienza en 1866 gracias al empeño de muchos iturbidenses, es una construcción iniciada por el pueblo y tal vez sea por eso que casi de manera intima cuando se llega su fiesta, es la gente del pueblo quien la organiza, quien la vive de manera muy especial, cierto es que hay gente que viene y visita, sin embargo en ese río de gente, existen caras muy conocidas, es la gente de la cabecera municipal, es la fiesta familiar de los iturbidenses y en la cual no intervienen los gobiernos municipales, la fiesta es del pueblo y para el pueblo. Es por ello que esta fiesta tiene un sentido íntimo, fraternal que en verdad nos deja disfrutarla. A esta celebración se le ha dado un toque muy distinto, ya que en ella convergen tres elementos esenciales que tocan la raíz de un pueblo, la devoción, la música y el comercio, elementos fundamentales de la vida humana.

En la devoción encontramos la fe, esta fiesta aún es como las de antaño, estructurada de la siguiente manera, la novena a la Virgen, a la cual acuden las señoras y todas las personas que son originarias y cercanas al lugar donde se encuentra el templo. La misa de función con el Señor obispo y las confirmaciones, la danza a la puerta del templo, ya también de forma tradicional se presenta la Danza de “Los Rayados”, quienes con su tambora y su violín hacen que la gente guste, que los niños se acerquen y de pronto cuando se acercan al denominado “diablillo” lloren, se asusten e incluso corran a donde está su papá o su mamá para sentirse protegidos y la pólvora con la que se inicia la fiesta, desde la mañana con los cuetes que pretenden dar aviso que la celebración comenzó hasta el castillo culminación de la fiesta, acompañado de esas bombas que adornan el cielo de nuestra ciudad y le devuelven lo ancestral que a veces en la modernidad se ha perdido, dándole el aire que necesita para respirar .

La música, la banda de viento “los músicos trompa de hule” que tanto gusta a la gente, que tanto sabor le dan a la fiesta, tocando las canciones de moda también los clásicos corridos. Además esta fiesta de la Santa Casa, tiene la dicha de cada año contar con el son, desde que recuerdo a esta celebración acuden Los Leones de la Sierra de Xichú, que con sus versos improvisados y sus sones huaxtecos le dan un sabor más a pueblo, sin dejar de lado las interpretaciones en huapango arribeño sobre los temas de actualidad que competen a todos los que vivimos en este país y que van enlazando conjuntamente con lo sucedido en el instante y que hacen que sea divertimento para las personas que ahí acuden. También importante la participación de la Estudiantina Dobla Provinciana, originaria de este lugar y con más de 20 años de existencia, que siempre le da el aire juvenil a la fiesta, además de divertir con sus chistes y sus brindis que tan famosos se han hecho por la región.

El comercio, aunque no a gran escala, encuentra en esta fiesta una salida y una esperanza de vida, ya que muchos puestos locales y fuereños, buscan vender y tener lo que las personas quieren comprar aunque no lo necesiten, si caminamos por la avenida encontramos puestos de pan, de discos, de gorras y principalmente puestos de comida, tacos, guajolotas, pozole, enchilada y un sin fin de comida lista para degustar y más adelante, allá por el jardín se encuentran los juegos mecánicos para los niños, un escaparate a la cotidianidad que viven en la escuela.

Esta fiesta es el pulmón que le brinda el oxigeno a San José, que le da el aire a pueblo, que hace a un lado lo cotidiano, lo moderno y nos vuelve a un pasado común entre nosotros y nos vuelve familia.

“Ya suenan las campanas y los cuetes anuncian la fiesta
la gente se apresura para llegar a misa
los niños en su ropa muestran su blancura
la danza en su tambora llama a la tradición
y en los puestos de comida se encuentra el sabor
de un pueblo lindo y con aires de ciudad
sin embargo hay algo más que eso
y es la devoción, la vida misma que hay aquí
y que a diario corre y se da un descanso hoy
para ir a saludar, persignarse y rezar
a la Virgen que está en su altar
a Dios que está en el lugar
mientras la gente goza, come y se divierte
pidiéndole un cambio a su suerte
hoy en este ocho de septiembre
en la Santa Casa de Loreto”

Nave de Papel. Miércoles 3 de Septiembre. No 309. San Luís de la paz, Gto.

La calle oscura
Jesús Zarazúa Rangel

Camino silente por las sombras ausentes. Mi ánfora está repleta de inquietudes (desesperaciones quizás), sin embargo, no he apresurado el paso, lo mantengo como calles atrás, pretendo no titiretiar pero un pequeño temblor llega a mi pecho.

¿La luz se ha extinto ó sólo se ausentó un momento? La incertidumbre se apodera de mis pies; doy pasos precavidos, sin embargo no veo en dónde los coloco, parece suelo firme, pero se bien que en las banquetas suele haber mierda de perro ¿ya mis suelas estarán llenas de ella? Mi caminar se ha vuelto titubeante, inseguro, incómodo, tal vez temeroso.

Una, dos, tres… calles oscuras
Una, dos, tres… lámparas apagadas
Una, dos, tres, cuatro… razones por las que hay que tener miedo.
Una, dos…, cuatro, cinco… preguntas que llegan a mi mente
¿A quién miras cuando me miras?
¿A alguien miras cuando me miras?
¿A quién miras cuando en mi te miras?
¿Qué miramos cuando nos miramos?
¿En la oscuridad de la calle se podrá mirar algo? Ni siquiera veo mi sombra. Mis vértigos acuden al lugar en el instante preciso en que menos los necesito. Mis tal vez comienzan a empujar a los quizás que se encuentran desprotegidos, olvidados por la razón y eso que apenas he dado diez pasos y la calle parece no tener final. Bueno, desde aquí, el fin es aquel foco opaco que da una luz sorda y débil a quién sabe qué cosa (no alcanzo a distinguir). Pero que desde aquí simula ser la cúspide de mi vida, lo alto de la calle, la meta que en este segundo me he propuesto alcanzar.
Hay voces invisibles pero audibles, son rostros huecos de resistencia; debilitados por la ilusión del mañana. Vencidos por la idea del ayer. Dos pasos más, me detengo, doblo las rodillas, me acomodo en el suelo sucio en el que miles de gentes han dejado sus huellas, pero de ellas nada queda, menos en esta oscuridad. Tiento mis suelas y nada, sólo el polvo, polvo del camino, polvo de la vida, del amor, de la soledad, polvos de las risas. Todos extraídos de algún recoveco de la tierra del recuerdo. Alguien más lo pudo haber traído en sus suelas. A mi me toca llevármelo a otro lugar, luego dará vuelta y comenzará el ciclo del polvo.

En mis lapsos oníricos he deseado la brillantez, la luz, pero he sido testigo de cómo se carcome al vuelo de las mariposas. Me he levantado a tientas, mis manos se apoyaron en el suelo (como todo acto de sobrevivencia). Ahora no sé hacia qué dirección ha quedado mi frente. ¿Al norte ó al sur, al oriente ó al poniente? Eso ya no importa y continúo simplemente para adelante. Sólo soy un andante nocturno. Entre mis pasos renacen algunas cavilaciones; tanta vida a la luz del sol, y a las tinieblas sólo sé que soy yo, porque a los demás no los distingo. ¡Voy solo!

Siempre he estado sentado en el umbral, con la espera olvidada sobre el dintel de la nada. Hoy mi mochila la llené con las canicas que usé en la infancia, no se por qué calle voy. No conozco el destino. Ni siquiera puedo imaginar el final. ¿Se me habrá olvidado algo? ¿Un quinqué? ¿Una vela? Ó, ¿Simplemente mis ojos? La oscuridad es un simulacro del infierno.
Este viento árido hace que te adivine en lo oscuro y que te imagine en la luz. He recorrido cuatro metros apenas, no se si he retrocedido o avanzado, pero llevo cuatro metros más. Sigo tambaleante, en busca de algo. Ya no se de qué, pero he comprendido que la calle está oscura. ¡Está en ruinas! Es un pasadizo al crepúsculo. La noche la ha invadido. De día parece imposible imaginar el murmullo de los muertos, en este instante siento que pasan en los gatos que corren al oír mis tropezones.

¿El destino tendrá forma?
¿La calle tendrá destino? ¿Siempre estará oscura? ¿Será recta siempre?
¿En qué cuelga mi suerte? ¿Cuál es la calle de mi suerte?

Sigo silente, incontenible. Me abrazo al recuerdo pero me desatan las dudas, voy fugaz…pero muy despacio…
Miren nada más como sus miradas al mirarse misteriosas, sonrientes, crispadas y aparentemente frescas van desvaneciéndose, quebrándose y se incendian en cada paso caminado sobre la calle que tal parece no los deja escapar de si mismos y que a cada metro recorrido se hace más oscura, la calle oscura, la calle oscura del alma, la calle oscura del corazón, la calle oscura de la tristeza, la calle oscura de la realidad, la calle oscura de la pobreza, la calle oscura, la calle oscura, la calle, oscura, oscura, la calle. La calle oscura.

Nave de Papel. Miércoles 27 de agosto de 2007. Año III. No. 306. San Luís de la Paz, Gto.

La Canción necesaria
Jesús Zarazúa Rangel

"...Y fui llenando con flores a mi fusil de poemas y afiné la puntería del canto contra las bestias. Fui sumando corazones para vencer madrigueras al llenarme los rumores del volantín cuando vuela. Yo amarré los recuerdos al árbol de la noche y fui en busca del sol..."
Ali Primera

Desde siempre el canto ha sido necesario para expresar emociones y sentimientos. Luego surgió la canción comercial, pero desde antes ha existido la canción necesaria (la canción de protesta) y con ello damos vestigio que pertenecemos a un pueblo que lucha día a día sin dejar de insistir en lo único indispensable para el hombre, la vida.
La palabra en la canción sólo tiene tres funciones fundamentales dar muestra de amor, de fiesta y hondar en la muerte; rasgos característicos de un ser vivo.
Siempre me ha gustado el rock rupestre y urbano (grupos que van desde el Tri, el Haragan, la Banda Bostik, Liránroll, Rockdrigo González, Rafael Catana, Arturo Meza, etc.), la música tradicional y la trova (géneros que van desde el canto nuevo, el huapango, el son veracruzano entre otros muchos). En estas distintas manifestaciones de la palabra he encontrado la canción libertaria y de protesta, las palabras contestarías con las cuales he ido haciendo conciencia del mundo y todos sus accidentes, casualidades y coincidencias.

El canto desde hace muchos años es una manifestación humana llena de colorido y sabor, la música para poder ejecutarse debe sentirse y experimentar en el cantor una sensación de plenitud que le permita transmitir a través de ella las emociones en torno a la vida y que comprende los tres aspectos que les comentaba unas líneas arriba: el amor, la fiesta y la muerte, de reunir estas características, la canción toma vida en si misma y es un vestigio autentico del sentimiento que pretende transmitir. En la antigüedad, la tradición oral estaba llena de cantos epopéyicos, con los cuales se transmitía de una generación a otra toda la historia de un pueblo, sus hazañas y sus pensamientos.
En especial en este texto quiero resaltar la importancia de la canción de protesta o como es conocida por algunos, la canción necesaria y se dice que es necesaria porque en ella encontramos la voz del mismo pueblo, es la misma sociedad la que a través de diversos cantantes en diferentes géneros se hace escuchar cuando parece que el mismo sistema nos tiene más callados y sometidos, en toda Latinoamérica se ha coincido y esa convergencia de sentimientos y emociones surgidas de nuestras condiciones en las que vivimos han hecho que el canto sea un corazón vivo que late y que bombea sangre caliente para dar vida a los que han caído, es así, como en todos los países ha surgido la canción contestaría que ha molestado a muchos gobernantes pero que ha dado respiro a miles de gentes de las clases más bajas y que se han identificado con las letras de las canciones que en su mayoría tienen un alto contenido poético y el escucharla nos da un instante de libertad, que es lo que se busca y por lo que se lucha, por la libertad.
Si analizáramos algunos versos de las canciones encontraríamos que se van dibujando imágenes de la gente común en su devenir diario, el poeta-trovador es un individuo salido de la misma gente por eso contribuye a alivianar el dolor del pueblo con su canto, él también alivia sus penas, por ejemplo en los versos que hace el venezolano Ali Primera en su canción “Humanidad” nos dice “Pobre de el niñito campesino/ que aún siendo niño / tiene que ser hombre para trabajar / que aún siendo niño / tiene que ser hombre para trabajar. Es una imagen que se registra a diario en los países latinoamericanos y que con cierto dolor se transforma en una cotidianidad y los gobernantes simplemente se niegan a darse cuenta que esto sucede en nuestras poblaciones campesinas (que se cuentan más que las urbanas) y siguen con sus administraciones sin lograr la trascendencia. Si ahora nos vamos a una imagen más urbana haremos referencia a los versos de la canción “70 centavos” del mexicano Arturo Meza que dice “16 de septiembre, no es una fecha de orgullo nacional / es una calle de mendigos / 70 centavos el kilo de soledad, de corrupción, de burocracia / de crimen y discriminación”. Encontramos el humor negro y vemos como se enlaza un fecha a la cual los mexicanos le rendimos culto y que por la importancia que ha alcanzado incluso algunas calles de diferentes poblaciones se les ha puesto ese nombre, pero aquí el autor de las lenguas viperinas, nos hace reflexionar e incluso nos pone un balde de agua fría en la espalada para que despertemos de nuestros laureles de libertad.

Para cada una de las situaciones que vivimos los hombres de carne y hueso, con problemas en el amor y principalmente con problemas económicos la canción necesaria brinda una imagen de consuelo, escupe un verso que no silencia, sino al contrario se levanta para tomar fuerza y protestar contra aquello que nos daña y que pretende acabar con nosotros como sociedad plena e identificada con sus raíces y su pasado. Cada vez van surgiendo nuevos cantautores pero todos ellos respetando a los que han estado primero ya que han llevado al contexto de la música el hueso de las personas y se ha convertido esa canción en una canción necesaria e indispensable para que las sociedades puedan mantener cierta paz con la contraparte burocrática que por sus altos sueldos tienen acceso a prácticamente todo cuando en las personas comunes a veces se alcanza para lo necesario y se adolece de lujos, es por eso que la canción de protesta, la encontramos en producciones independientes, en disqueras muy pequeñas y de corta distribución, creo que nunca veremos que un cantante o un grupo de éste tipo de canción alcance un disco de platino o diamante por las exageradas ventas y no porque no exista la calidad, sino porque, las ventas no se logran porque su producción y distribución es muy limitada ya que para la disqueras comerciales les es más negocio vender artistas de plástico con espacios televisivos y radiales que ofrecer al mercado calidad en lírica y conciencia que haga reflexionar a cada uno de los oyentes.
La canción necesaria es arma para el guerrillero social, para el combatiente en contra de las injusticias pero que sabe que más que tomar las armas, hay que tomar la palabra y alzarla, Alí Primera menciona en unos de sus versos “Los que mueren por la vida / no pueden llamarse muertos / y a partir de este momento / es prohibido llorarlos…” quienes luchan de esta manera con palabra y dignidad jamás mueren porque siguen vivos en sus palabras que son el reflejo directo de su pensamiento. En México no es la excepción y Por supuesto que también tenemos grandes manifestantes de la palabra a través del canto, la mayoría de estos guerreros surgen de la música tradicional de las diferentes regiones del país, encontramos los exponentes de los huapangos, de los planecos, de los sones arribeños y abajeños y una gran variedad de música endémica y que igual que en la mayor parte de Latinoamérica utilizan la décima espinela como estructura poética y aún más, encontramos que los poetas como se hacen llamar, son personas con habilidades impresionantes de improvisación, lo cual en sus presentaciones le da un sabor muy especial y que gusta mucho en los diferentes públicos y quizá, la razón del pregón basado en la juglaresca ha permitido que sigan vigentes y con la palabra más fuerte que nunca. Pero en el Distrito Federal desde hace algunas décadas ha surgido el canto nuevo y el rock urbano y rupestre que ha intentado dibujar en sus versos la vida de las clases bajas de la capital, y no se puede olvidar la lucha que han tenido estos géneros que han surgido en los vagones del metro y en las zonas más marginadas de la capital, son muchos los grupos que siguen luchando contra la cerrazón radial y televisiva e incluso con la de las disqueras que siguen buscando artistas de plástico que en sus letras y en su música no tienen ninguna propuesta, sino que, al contrario están diseñados para sobrevivir únicamente unos cuantos años, mientras que la canción de protesta seguirá viva porque cada nueva generación de jóvenes están en la búsqueda de un mejor nivel de vida y esta canción necesaria siempre será el vehiculo para esa búsqueda interminable. Fernando Delgadillo en una de sus canciones menciona “qué se ha dicho de la canción de protesta / que es un engaña muchachos…” muchos políticos así la quieren ver porque les incomoda que les dicen sus verdades o aún peor, quieren sobresalir como buenos gobernantes y lo único que han hecho es roerle las entrañas a la gente común, con el aumento de impuestos, con el congelamiento del salario mínimo que en verdad es miserable, sin brindar oportunidades de trabajo a los nuevos profesionistas y mucho menos a las personas que por alguna u otra razón se han quedado en el analfabetismo y todavía se sorprenden que seguimos en el último lugar en educación, pero si en verdad no se ha hecho nada por culturizar a los mexicanos, no existen apoyos ni fondos suficientes para personas que se dedican a el arte de hacer música, poesía, teatro, literatura, etc.
La canción necesaria, es en verdad muy necesaria, ojala y que reflexionáramos al ritmo de poder escuchar alguno de los exponentes que se desarrollan en estos ámbitos y que nos sirva un poquito esa reflexión para cambiar, comenzando por nosotros mismos, quizá es difícil pero no imposible, todos tenemos acceso a la música, entonces nosotros debemos decidir qué música escuchar.
“Trata de que tu palabra sea más importante que el silencio que interrumpes…”Nos comenta Atahualpa Yupanki en uno de los versos de sus canciones, por supuesto que en nuestras sociedades es más importante la palabra que tenemos cuando exigimos algo que nos pertenece y que nos es arrebatado, cuando se nos ha robado la libertad de expresión, la libertad de vivir y de ser, es ahí cuando no sólo interrumpe, sino, irrumpe en nuestra conciencia.

La Nave de Papel. Diario "Pueblo chico". San Luís de la Paz, Gto. Miércoles 20 De agosto. Año III. No. 303

Ser un “andalón”
Jesús Zarazúa Rangel


Bienvenidos sean todos ustedes amigos de la región Noreste del Estado de Guanajuato, en esta primer entrega de la nueva columna “La Nave de Papel” que a bien tendrá en publicar el Diario Pueblo Chico de San Luís de la Paz, todos los miércoles y en la cual tendremos cuento, poesía, recomendaciones de lectura, análisis de la literatura, también un poco sobre educación siempre con la firme convicción de aportar nuestro granito de arena al fomento a la lectura, pero sobre todo a la mejora que tanto le hace a nuestro país en cuestiones de comprensión en todos los ámbitos. Quiero agradecer a quienes hacen posible esta Nave de Papel y a usted que a partir de hoy nos leerá, fíjense que en cuanto fue aceptada la propuesta para esta columna, me quedé pensando con qué comenzar, me acerqué a mi estante de libros y me di cuenta que faltaba uno, un libro de color beige que hace muchos años se convirtió en uno de mis favoritos y que sin duda lo he de haber prestado y creo que ya no lo volveré a ver pues me van aplicar aquel dicho que reza “quien presta un libro merece que se le corte una mano, pero quien lo devuelve merece que le corten las dos” y si efectivamente lo extraño, pero lo peor del caso es que ni siquiera recuerdo a quién se lo preste y de esa manera fue como decidí que en esta primer entrega de esta columna literaria les compartiría un texto que habla acerca de ese libro cuyo nombre es “Los Arrieros del Agua” y su autor es Carlos Navarrete, es un libro altamente recomendable, ojala tengan la oportunidad de leerlo, pero mientras eso llega, se los platico, ya que sería un egoísta si no les comentara acerca de un libro muy peculiar que hace algunos años encontré en una vieja caja que contenía varios libros “viejos” y maltratados, sin embargo entre esos textos encontré uno de color beige con las hojas contraídas, supongo que alguna vez se mojó, pero desde que lo vi me llamó la atención ya que dejó escapar la magia que encierra un buen libro y que sólo se libera cuando encuentra al lector. Al leer ése libro al que me refiero no sólo me emocioné por poder revivir la historia, sino que me dio la oportunidad de recrear la cotidianidad más simple e insignificante que se han presentado en mi vida y con ayuda de la imaginación convertirlas en aventuras enriquecedoras que me han sido de valor para mirar la vida y los caminos con otro cristal, y para convertirme en un observador de lo más simple y sus detalles.

Las vivencias de un “andalón” como Navarrete denomina a quien ha dejado su vida en caminos y ciudades, en pocas palabras un arriero que de los caminos ha recogido no sólo el polvo sino la vida misma que otros han dejado embarrada ahí, sin aparente movimiento pero que él (el arriero) se convierte en un relator central el cual va entremezclado su vida con la de los demás y la influencia que se tiene en cada persona por medio de las costumbres, las formas de hablar, los hechos de la realidad y los sueños, todo ello llevado de la mano del antropólogo que es el autor de ésta novela “Los arrieros del agua” y que pone principal atención a la ruta que no sólo abarca distintos caminos, sino es un juego de distintos y distantes tiempos.

Carlos Navarrete que ha dedicado su vida al estudio de las zonas arqueológicas y a la etnohistoria del área maya, lo que le ha permitido diversas publicaciones especializadas y que gracias a su trabajo de campo realizado en Guatemala (su país de origen) y Chiapas tuvo los elementos necesarios para describir a una sociedad atrapada en las creencias, en el misticismo de la mezcolanza que es causa de las antiguas costumbres de los pueblos mesoamericanos y las nuevas culturas traídas por los europeos la cual creó indudablemente un crisol de nuevas culturas. En ésta novela que vio luz en 1984 se recoge con lucidez las andanzas de un hombre que a causa de tener un pie lastimado se ve en la necesidad de “imaginar cosas para que se pasara el tiempo, porque ya no aguantaba estar tirado en la cama con el yeso”. Imaginar para que pasara el tiempo, tal vez nos suene burdo, sin embargo la imaginación mezclada con el tiempo es una forma de repensar las cosas que han sucedido durante un lapso determinado ó quizás indefinido de tiempo y recrearlas a nuestra manera y por qué no, a nuestra conveniencia.
En éste ejercicio de imaginación que realiza el protagonista de Los arrieros del agua, nos lleva por una vereda que comienza en el momento preciso en que su madre lo parió, pasando por aventuras infantiles, juveniles y ya en la edad adulto, pero no sólo nos cuenta su vida de una forma fugaz, sino que en este proceso de ir narrando las formas de vida de la zona, también nos muestra el pensamiento colectivo que surge y se arraiga fuertemente a la tradición oral. Las aventuras nos llevan desde lo chusco y lo alegre hasta a lo trágico y triste, pasando por la emoción, la angustia de saber qué otra cosa sucederá y por supuesto al leer las páginas de éste excelente libro también nos colocaremos al filo del suspenso y el espanto, la devoción en Dios e incluso se puede vivenciar un exorcismo.

Ser un andalón no es ser un caminante de viejos caminos, es simplemente un caminante de la vida, una persona que para viajar no necesita mulas y burros o caminos y veredas en la cuales pueda o no suceder algo, sino es partir de la cotidianidad de cada uno y de ello resurgir con nuevos bríos, con nuevas ilusiones que se conviertan en el motor que le de movimiento a la vida y a las horas. La imaginación es una poderosa arma que quien la invoca siempre le tendrá a su favor ya que su palabra se ira convirtiendo en una palabra distinta a esa cotidianidad de la que ha surgido y que va obteniendo por si misma un peso y fuerza que no es fácil desterrar de la mente, la cual le abre los horizontes y le rescata de la única vereda que debería se intransitable y que desgraciadamente es la más congestionada: la ignorancia.

Los arrieros del agua. Carlos Navarrete. Editorial Katún. México 1984.

"Nacen las palabras de azucar"

Penetras

Para Gaby Aguado Rivera.

Los colibríes revolotean
alrededor de las flores
que son tus ojos
sus pequeñas alas
son las almas de los suspiros,
las mariposas de miel
son sus pequeñas presas
así nomás
penetras en lo más hondo
de mi piel.

Crónica

Por la mañana
raspé la hojarasca del suelo
arrastré mis pies
hacia medio día
hundí mis minutos
con rumbo a la tarde
y en la noche
te soñé.

Promoción de la lectura

El 27 de septiembre, Jesús Zarazúa participó en la Velada Literaria, en el Cafè La Terraza, de San José Iturbide, la cual fue organizada por los jovenes iturbidenses, quienes se han dadao a la tarea de crear espacios alternativos para la culturaJesús durante la lectura y al fondo poniendo música, la Orquesta Amadeus

El 2 de julio en el Instituto de Estudios Bajío de San José Iturbide, el Prof Jesús organizó la mesa de lectura en donde invitó a sus alumas del taller literario. se presentarán en más escuelas del municipio y la región.

Laura Muñoz, Itzel Villalba, Jesús Zarazúa
Un gran número de alumnos asistieron a la lecturas en voz de sus autores

V Encuentro Internacional de Escritores. Salvatierra, Guanajuato del 25 al 27 de julio de 2008

En el encuentro Internacional de Escritores participaron creadores literarios de siete paises
Participación de Jesús Zarazúa Rangel
Jesús Zarazúa, Pterocles Arenarius, Alejandro González
Aniceto Balcazar, Jesús Zarazúa
Jesús Zarazúa, Aniceto Balcazar, Alfredo García, en el Mayorazgo
Jesús Zarazúa Rangel, durante su participación en el V Encuentro internacional de Escritores en Salvatierra, Guanajuato.
Yuli Castro (Morelia), Pascual Zárate (Salvatierra), Jesús Zarazúa (San José Iturbide), Omar Roldán (Tulancingo)
Mesa de lectura
Jesús Zarazúa, Aniceto Balcazar
Alfredo García Servín, Aniceto Balcazar, Ramón Granados, Jesús Zarazúa, Alejandro González
Santuario Cultural el Mayorazgo.

Taller Literario juvenil de la Casa de la Cultura de San José Iturbide.



Participación en la Tertulia de la Casa de la Cultura
Desde el mes de marzo Jesús ha estado coordinando el taller juvenil de la casa de la cultura a donde acuden 5 jovenes escritoras, quienes desde hace tiempo, escriben, ellas son: Laura Vázquez Muños (Takmy), Itzel Isaí Villalba Aguilar (Ángel Damián), Italia Valera Tapía(Teriana), Claudia Julián (Clau), Karla Fernanda Rivera (Kfer). Ellas le han puesto de nombre al taller "Necro Scripta " A continuación comparten cada una, uno de sus textos, ojála y lo disfruten, tanto como ellas al escribirlos.


PECADO

ANGEL DAMIAN

En el día, mi mejor momento es cuando me dirijo a la iglesia principal del pueblo.

Aunque camino unos cuantos km. para llegar, la distancia se me hace corta por el hecho de ir a ver a quien amo.

Desconoce mis sentimientos, porque no me atrevo a confesarle que es él, el responsable de que exista con la ilusión de despertar cada día, que sueño noche tras noche con besar su boca, al escuchar esa gruesa pero dulce voz me hace suspirar…

Es todo lo que siempre imaginé tener para mí, compartir mis experiencias, mis dudas, mis deseos, que nos fundamos en una sola persona y que él sienta lo mismo por mí…

Desde el primer momento que lo vi, sentí un raro escalofrío, sus ojos café oscuro me miraron intensamente, el corazón me ardió por acelerar sus latidos tan repentinamente, estuve a punto de caer frente a él, puesto que mis piernas flaquearon y apenas podía mantener el equilibrio, la sangre, era, como si por primera vez recorriera cada parte de mi cuerpo y cuando el pronunció: “El cuerpo de Cristo “ y me cedió de la sagrada hostia… me enamoré…

La esperanza

Takmy

Me siento ansiosa de volverá a verlo

Y a la vez tengo miedo…

Miedo de verlo en mis sueños.

Pero no puedo evitar sentirme enejada

¿Qué le sucede?... hacerme esto a mi…

¿Quién se cree?

Que coraje me da no poderle hablar

Para decirle todo lo que siento por él.

Pero mañana será otro día y tengo

Fe en que todo se aclarara para bien de los dos.

Tengo la esperanza de que haya sido un mal entendido,

Su pasado no era un secreto, y aún así, sabiendo lo que

Había echo antes de conocerte, confié en él.

Nuestra convivencia fluía de tal forma que

Otras personas envidiaban la armonía que

Había entre los dos…

Talvez no lo vuelva a ver, talvez nunca existió.

Ni siquiera se como comenzó todo, fue un impulso

Momentáneo el que me hizo acercarme ese día de

Abril.

Pero algo era seguro yo lo amaba y confiaba en que

El me amaba a mí…

Cochino calcetín y pensar que me ilusioné con este

Calcetín amarillo después de buscarlo toda la noche,

Por fin a dormir…

8:30 de la mañana ¡ha! Esta roto.


En paz


Teriana

Tendida en una cama

Escuchando mis latidos

Un corazón que antes luchaba

Y hoy se daba por vencido

Un segundo tras otro

Su ritmo aminoraba

Un corazón roto

Que sus penas lloraba

Ya no volvería a latir

Ni llorar por tonterías

Que antes lo hicieron sufrir

Ahora terminaban con mis días

No quería que se culparan

Por mi ida prematura

Sabía que hoy se lamentaban

Sin que fuera suya la culpa

Sólo una persona debía

Culparse por mi partida

Ese chico que no sabía

Que por él, yo di mi vida

Iván era su nombre

El que mi mente abarcaba

Soñando alguna noche

Poder tomar venganza

Yo que tanto lo quise

Y él: amor me juraba

¿Qué daño yo le hice

Para merecer esa jugada?

Haberme cambiado por otra

Cuyo hechizo lo embrujó

Pero yo acepto mi derrota

Ya que todo hice por amor

Hasta luego ‘amor querido’

Llegó mi hora de morir

Pero una cosa yo te digo:

En paz no vas a vivir

"Está aquí, lo sé"

Clau Julián


Está aquí, lo sé. A cada segundo que pasa me doy cuenta de que el momento llegó.

Sí, definitivamente se haya, me mira desde lejos y comprendo que puede oírme, verme y sobre todo sentirme.

Se sienta a esperar en un rincón, me mira con una sonrisa, quizás presiente que ya la reconozco.

Dicen que para cada persona es distinta pero, ¿en qué puede ser la mía diferente?

No lo comprendo, se supone que este debería ser un momento inolvidable, inimaginable pero es solo otro día sin nada extraordinario, allá afuera un mundo que continúa con su existencia, unos felices, otros tristes, deprimidos, enojados y tal vez otros en mi misma situación preguntándose lo mismo que yo.

Me dan ganas de decir cosas, hacer cosas, pero desgraciadamente no es posible, me hallo atado a este lugar…un escalofrío me recorre pues en el rincón unas sombras aparecen ¿podrían ser acaso almas en pena? ¿Mis antepasados? ¿El producto de mis acciones? O solamente mi mente engañándome de nuevo.

Un suspiro sale desde mi pecho y mi mente divagando, las personas hace…error, hacemos cosas sin pensar, tomamos acciones en un determinado momento, pero luego notamos que fueron solo impulsivas y quizás si hubiéramos pensado mejor las cosas, decisiones mejores se nos habrían ocurrido…pero ahora ya no tiene importancia. Lo hecho, hecho está y lo escrito, escrito está.

Yo siempre he pensado que todo tiene una razón…pero ahora no hallo una para este momento, no encuentro lógica alguna. Si de verdad debo morir ¿por qué no lo he hecho ya? El tiempo goza en torturarme al igual que la muerte.

Miro al techo ¿y qué veo? Un techo de cristal, adornos en oro, plata y muchos metales costosos que millones de personas gozarán después de mi.

Siempre añoré la fama, la gloria y sobre todo…el poder. ¡Sí! Eso es lo que me falló…¡ese fue mi error!...el ser egoísta, ego maniaco y todas las cualidades detestables que una persona puede tener en esta vida.

Arruiné vidas y terminé con muchas en un capricho que al final no tuvo sentido…quería más de lo que yo podría tener…abusé mas de lo que debía y ahora estoy pagando en vida y luego pagaré en muerte.

Una guerra, ese fue mi capricho. Quería más territorios y ser el….eso no importa ya en unos minutos todo habrá acabado pues la muerte se levanta del rincón y lentamente viene hacia mi, debo agregar algo, no es como la pintan, no trae su guadaña, no, no la trae y no es un esqueleto, no, no lo es.

Empiezo a oír un ruiseñor, una música tan bella y dulce que te invita a dormir por siempre.

- Mi señor, creo que ya no hay remedio.-dijo el doctor hacia mi.

No pronuncié palabra.

- Lo habían envenenado desde hace mucho tiempo, es increíble que no lo notaran los catadores.-

Veía al doctor y al mismo tiempo a la muerte, creo que me encuentro entre los dos mundos…me gustaría comentarlo, pero ya no es posible. Los párpados me están ganando y mi cuerpo se debilita.

-No se preocupe siempre será recordado como VI el emperador de China.-fue lo último que logré escuchar…antes de dormir por siempre



Decisiones

Kfer Rivera

Juanito es un niño solitario, vive y trabaja todos los días bajo los abrasadores rayos del sol en la calle principal.

Su rostro está cubierto por pintura blanca, la nariz es resguardada por un pedazo de plástico rojo, viste ropa sucia, rota…y los ojos están llenos de tristeza.

Siempre ha sido así para Juanito, la suerte no ha estado de su lado, la vida le ha jugado chueco…

A la espera de la luz verde en el semáforo, el pequeño Juan lanza sus pelotas de colores haciéndolas dar vueltas en el aire y segundos antes de que aquella luz roja cambie, se acerca y extiende su pequeña mano llena de tierra pidiendo dinero a los conductores. Unos lo rechazan con las ventanillas arriba y otros le dan unos cuantos centavos con gestos de piedad, pero ¿qué han hecho ellos por él? ¿Darle dinero?

Pienso que sería mejor no darle nada material, sino, darle amor y cariño, ayudarlo con la tarea y ser su compañero por siempre. Ser esa figura que nunca tuvo: Poder ser como su padre.

Estas ideas no se han ido desde que lo conocí, pero sé que nunca podrá ser… Mi familia se opondría, todos ellos. Mis padres, hermanos, mi esposa, mis hijos. Pero ¿por qué no hacerlo? ¿Por qué renunciar a este deseo? ¿Por qué no dar la oportunidad que a mí me otorgaron? Sin embargo, sigo aquí, sentado cómodamente en este asiento de piel, protegido por el techo y vidrios oscuros de mi auto viendo a ese niño, como si nada pasara, mientras estas ideas cruzan por mi mente. Mientras lo veo debajo de ese semáforo, me veo reflejado… Sigo viéndome con harapos y el rostro sucio, perdido, solo, hambriento y siempre triste.

La vida es así, para unos cuantos es justa y para otros no.

¡Maldita sea! ¿Qué debo hacer? ¿Debo seguir mis sentimientos o sería más fácil olvidarlo? Pero… ¿cómo olvidar? Esto me seguiría de por vida…el remordimiento y me odiaría por siempre, ¡sí! Me odiaría, me odiaría por ser un cobarde, un maldito y despreciable cobarde sin corazón… y me quedo pensando si en verdad me faltaría el coraje, el valor de subirlo al carro y desde ese preciso momento hacerlo parte de mi vida…de mi familia.

¡No! No puedo dejarlo ahí, la luz está a punto de cambiar su color rojo por el verde en el cual tendría que avanzar y pasar a su lado abriendo la ventanilla para después de darle unas cuantas monedas, alborotar su cabello con un rápido movimiento de mano y seguir adelante, con mi vida, como si nada de esto hubiera pasado, como si nunca hubiera pensado en esa posibilidad de hacer feliz a ese niño, a esa pequeña vida y de pronto… Los sonidos de los cláxones me despiertan y me veo avanzando detrás de los demás automóviles haciendo lo mismo de todos los días, en el mismo minuto, bajo el mismo semáforo, al lado de Juanito que después de alborotarle el cabello, me sonríe con gratitud…